LA APUESTA POR EL PSICOANALISIS
Olga M. de Santesteban
La apuesta por el psicoanálisis se constituye como un espacio que continua el trabajo iniciado años antes, destinado a generar una reflexión sobre la red de transferencia que instaura entre sus miembros una comunidad de experiencia cuyo meollo, esta dado por la experiencia de los practicantes.
Leemos asi la Proposición del 9 de Octubre de 1967 de Jacques Lacan.
Esto nos permite abordar la transmisión, la extensión y la enseñanza de los ejes esenciales que fundan la práctica del psicoanálisis y la renovación de lo real de la experiencia en la perspectiva de La ética del Psicoanálisis.
Continuaremos recorriendo los tres puntos esenciales - que señala Lacan - y que sirven de referencia y se reparten en los tres registros de lo Simbólico, lo Imaginario y lo Real.
1) El apego especificado del análisis a las coordenadas de la familia... ligado a un modo de interrogación de la sexualidad...
Hemos dado una prevalencia en esta interrogación al Mito de Edipo redefinido en S.I.R, esto es, articulado con el Mito de Tótem y Tabú, como el único mito de creación moderna y el Mito de Moisés, articulando los ejes del monoteísmo en nuestra cultura judeo – cristiana. Este punto es esencial para Lacan, nos ha llevado a interrogar las condiciones y exigencias que fundan una comunidad y los principios que la rigen, principios que demostró responden a las leyes mismas de la palabra.
Lacan insistía que si sacamos esta trilogía queda el equivalente al delirio de Schreber (las almas redimidas).
2) La función de la identificación... tema que abre a la determinación del sujeto por el orden simbólico y su alienación en las diferentes figuras que inciden en la articulación de su deseo.
Consideramos en este punto las diferentes maniobras que estan en juego en la suposición de saber... que Lacan articuló en la figura del sujeto supuesto saber... y su equivocación esencial en la puesta en acto en transferencia.
3) Considerar el advenimiento de la segregación que a partir del sujeto de la ciencia emerge con todo su poder a través del campo de concentración, como metáfora de lo que la ciencia puede articular en la creación de su sujeto.
Campo de goce que Lacan diagramó como expresión de lo real, ya sea que se presente como segregación, como obscenidad, como angustia.
Todo esto da un horizonte complejo sin el cual no se podría configurar la situación del psicoanálisis y la emergencia del deseo del analista por el cual se dará un valor al porvenir del psicoanálisis.

|